Lo dice el dicho, no todo lo que brilla es oro. En esta vida, el disimulo es común. En este «valle de lágrimas», hay políticos nada «polites», herreros con cuchillo de palo, lobos con piel de oveja y dictadores que se dicen elegidos por el pueblo.
Lo fue Fidel en Cuba. Lo fue Chávez en Venezuela. Lo son los Ortega -Rosario y Daniel-, en Nicaragua y lo es Maduro, émulo de Chávez y perpetuado en Venezuela. Alguna vez en España hubo un Franco. En Italia un Musolini y en El Salvador hubo varios militares que al servicio de las élites económicas construyeron carreteras y puentes, edificaron escuelas y reprimieron «comunistas», campesinos y «piricuacos».
Hartos de la Democracia y de la camisa de fuerza que siempre fueron para ellos los Derechos Humanos, sin nunca comprender porque en barrios y comunidades sin acceso a los servicios básico y apiñados en incontables pasajes que emulan ratoneras, proliferaron grupos de jóvenes que se dedicaron a delinquir, violar, mutilzar y matar como forma para tener aquello de lo que las élites alardeaban, los señores y las señoras de las lonas guardaron silencio y permitieron que en El Salvador se erigiera una nueva dictadura.
En fin, lo importante era seguir haciendo negocio, porque los Derechos Humanos no facturan, y al final todo es relativo. La Democracia les importó solo cuando era la antítesis del comunismo; pero cuando se convirtió en la antítesis de su hedonismo y freno para su afán de acumular… no les importó.
El 31 de julio de 2025, día de San Ignacio de Loyola, con una estela de 3 años de régimen de excepción y contando -sí, con seguridad y sin pandillas en sus barrios- los aduladores del salón azul dieron la última cuchillada a la Democracia. Ya el 1 de mayo de 2021 la habían atado de pies y manos y la tenía secuestrada bajo régimen de tortura.
Este último día de julio dieron el último zarpazo.
El 15 de septiembre, Día de la Independencia en El Salvador, el presidente Nayib Bukele anunció que el Presupuesto General de la Nación a ser enviado a la Asamblea Legislativa sería el primer presupuesto sin déficit o brecha fiscal en las últimas décadas.
El 1 de octubre, Día del Niño, el proyecto de $9, 663 millones «y una brecha presupuestaría de cero dólares» fue recibido en el parlamento de manos del ministro de Hacienda, Jerson Posada.
Un análisis descriptivo de los datos evidencia cuáles serán las instituciones que verán disminuídas entre un 19 y un 38 % sus asignaciones presupuestarias para 2025. La mayor reducción es para la Fiscalía General de la República, con $53.7 millones menos. Tras esta, las disminuciones más grandes, porcentualmente, serán las de los presupuestos asignados al Tribunal Supremo Electoral, al Tribunal de Ética Gubernamental, el Ministerio de Medio Ambiente y el Ministerio de Cultura, con reducciones del 24 % al 19% respectivamente.
La siguiente tabla muestra a detalle los montos asignados en 2024 y en el proyecto de presupuesto 2025 a las 10 instituciones que recibirían mayores porcentajes de disminución.
Los 9 afortunados
En el otro extremo, están las 9 instituciones estatales que recibirán un mayor porcentaje de fondos en 2025 respecto a sus asignaciones de 2024. Entre estos «ganadores» están: el Ministerio de Hacienda, con un aumento del 40 %; el Ministerio de Economía, con un aumento del 30 %; la Presidencia de la República, con un aumento del 25 % y el Ministerio de Defensa con un aumento del 20 %.
Las otras 3 instituciones que verán aumentada su asignación presupuestaria son el Ministerio de Obras Públicas y Transporte, con un aumento del 12 %; la Corte Suprema y el Ministerio de Vivienda, que recibirán aumentos del 9 %; y Gobernación y Desarrollo Territorial que recibirá un aumento del 7 %.
El único ente estatal que no verá ni disminuído ni aumentado su presupuesto es la Corte de Cuentas de la República.
Mientras que los ministerio de Educación y Salud, recibirán presupuestos porcentualmente menores a los de 2024: el del primero disminuirá 1.98% y el del segundo 7.2 %.
El martes 13 de junio, la Asamblea Legislativa aprobó la propuesta del presidente Nayib Bukele de reducir el número de municipios de El Salvador de 262 a 44.
Los diputados oficialistas aprobaron dicha reducción a ocho meses de las elecciones legislativas, municipales y presidenciales de 2024. Una semana antes, la Asamblea Legislativa también aprobó la reducción del número de diputados, que pasaron de 60 a 44.
La reducción de municipios implica que el Tribunal Supremo Electoral deberá readecuar toda la logística para las elecciones, incluyendo los sistemas informáticos y la forma en que son procesados los datos. ¿Logrará hacerlo en tiempo récord?
Una simulación de los partidos más votados por municipio en 2021, elaborada por LAB DATcon base en la nueva distribución de municipios dio como resultado que Nuevas Ideas toma ventaja con los nuevos cambios. «La simulación hace que el partido pase de ganar en 116 distritos (152 con alianzas) a ser el más votado en 41 de los 44 nuevos municipios, lo que representa 249 de los 262 distritos».
En el siguiente gráfico puedes revisar cuántos votos obtuvo el partido Nuevas Ideas en las elecciones municipales de 2021 y cuántos el partido que obtuvo el segundo lugar. Puedes revisar los datos y sacar tus propias conclusiones. Si encuentras algo interesante, puedes escribirnos a laastilla.sv@gmail.com